Escuchá Chamamé Online acá

EL LOCO MARIO


Posted on August 22nd, by admin in Leyendas del Litoral. No Comments

Mito, del griego mitos, significó al principio palabras y después leyendas, en oposición a logos que era un relato o suceso histórico, o sea que es un mito es un relato fabuloso en el sentido cabal del término:
Relatos fabulosos o leyendas con temas y protagonistas.
Mitología es el ciencia de los mitos su conocimiento y el arte de interpretarlos. Todas las culturas tienen su mitología propia, en nuestra región mesopotámica habitan el pombero, la solapa, el yasiyateré y otros, pero también deambulan personajes folklóricos menores con historias menores como “el viejo de la bolsa”.
Recuerdo cuando niño haberme cruzado con él involuntariamente, a diferencia de la Solapa o el Pombero, el viejo de la bolsa se “corporizaba” espontáneamente en alguien que conocías en el pueblo, merced a la fantasía
De nuestras madres que, con el propósito de contener nuestros impulsos irrefrenables de travesuras, nos hacían creer que la víctima en cuestión era una especie de Frankestéin a la que debíamos temer y respetar.
Si la Solapa era la dueña de las siestas entrerrianas,el viejo de la bolsa tenía la facultad de aparecerse en cualquier momento, así que por las dudas no debíamos andar travesureando porque…
Mi memoria rescata de aquellos años de mi infancia en la Paz, la figura de un anciano que pasaba a diario por la calle de mi casa, y por el lugar en donde los gurises del barrio nos convocábamos para jugar.
No olvido mi intranquilidad de esos instantes, tanto era así que mi atención a los juegos se veía perturbada por la observación minuciosa hacia el final de la calle en donde solía aparecer la figura tan temida, según se acercaba parecía sobredimensionarse más allá de la ley natural de la perspectiva, al notar su presencia corría aterrorizado a ocultarme en mi casa y observar desde la ventana hasta que pasara el peligro. Los chicos notaban en mí esa actitud y yo tratando de ocultar ante ellos mi miedo por el ridículo, para mi asombro, mis compañeros seguían allí sin advertir el peligro y lo que más me confundía era la expresión del anciano al cruzarse con los niños, y es un detalle que ha quedado grabado en mi memoria: el viejo tenía el rostro más bueno que había visto en mi corta vida, ese es el viejo de la bolsa que se lleva a los chicos malos nos advertía nuestra madre con expresión más que convincente, sin embargo el hombre pasaba cerca de los chicos sin llevarse a ninguno, claro más tarde comprendí aunque sin compartir la filosofía de mi madre ese señor era nuestro ogro el que ella nos había elegido para contenernos.
Los tiempos fueron cambiando y los niños actuales son menos ingenuos, pero también hay más información sobre el tema aunque en algunos pueblos del interior, esos mitos siguen arraigados e interactuando en la viva imaginación de la gente sobre todo en las zonas rurales en donde la soledad del paisaje y su silencio coadyudaban al misterio.
Pero también están los otros personajes que nada tienen que ver con lo mitológico, son seres de carne y hueso que conviven en todos los pueblos del mundo, son los viejos Matías u ogros lugareños, personajes cotidianos pintorescos y a veces llenos de ternura a los que espontáneamente apodamos “locos” como denominación genérica en desmedro, muchas veces, de su real filiación, en algunos casos ocurre que ciertos individuos de esa condición, tras una muerte poco convencional llegan a encumbrarse en la veneración de un pueblo.
Un ejemplo es el caso de Telesfora Castillo “la telesita”, una criatura simple, ignorante a la que le gustaba la música, de tal manera que al son de una melodía se ponía a bailar donde fuera, un día, esta mujer-niña murió quemada y la imaginación popular la convirtió en leyenda.
Viviendo en Santa Elena, recuerdo con mucha ternura a unos de esos personajes, un individuo con una insuficiencia mental, pero noble y manso como un niño, tenía una cualidad que lo diferenciaba de los parientes de su misma condición: al igual que la Telesita amaba la música, se lo solía ver en los lugares en donde se improvisaba una musiqueada, allí parecía ser el invitado, pero era recibido con cariño por todos, le complacía andar con los músicos y llevarles los instrumentos, lo recuerdo en varias ocasiones llevando el mío, no hablaba mucho, poco tenía que decir, solo sonreía siempre su nombre era tan puro y simple como el paisaje en que le tocó transitar su vida, allí andaba el loco “Mario” con los músicos como sintiéndose uno más e inmensamente feliz.
Cuando me radiqué en Buenos Aires recibía noticias de Mario, me contaban que seguía acompañando a los músicos, era un individuo de una gran mansedumbre y presumo que a nadie incomodaba aquel hombrecito flaco que nunca creció.
Un día viajando a Entre Ríos pregunté por él y la noticia de su destino me causó una profunda tristeza, y así fue quizá como debía ser: Mario se fue de este mundo silenciosamente, sin visar a nadie y tal vez con una sonrisa, sus ropas fueron halladas en una playa del Paraná, el río se llevó su inocencia hacia la morada en donde claudican las jerarquías terrenales en aras del orden espiritual…Allí donde moran los puros de corazón.

AUTOR: CARLOS PINTOS





Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>



Chamamé - Ultimos articulos

Un recorrido por las ultimas noticias cargadas en la web. Todo para disfrutar del chamamé

LOS HERMANOS SEAN UNIDOS

Siempre los hermanos Gigena se han destacado por su disciplina y en dar mayor realces a sus presentaciones; ello les ha dado muchísimas satisfacciones...

EL PARANA ES CHAMAME

El río …acalló las voces, y desde entonces La marejada tiene un rumor chamamecero. Desde la entraña misma de su cauce… Brota un canto correntino y musiquero. Y...

SUS MILAGROS

Se lo consigna muy antiguo. Le tocó al cura párroco de Itatí el Padre Fray Juan Gamarra, gran hablista guaraní, levantar una exposición de...

shared on wplocker.com